Glitch, un grupo de música electrónica que promete algo nuevo, fresco y original

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Las nuevas tendencias electrónicas vienen marcadas por la tecnología de tal forma que la actitud creativa de los músicos viene dictada por la influencia de las herramientas con las que trabaja más que en ningún otro momento de la historia, así como xvideos al buscar vídeos xxx nuevos. Si bien es cierto que la música electrónica se supone que gira en torno a la tecnología electrónica, al igual que una buena parte de la electrónica experimental de los 80’s y 90’s se centró en la exploración de las nuevas herramientas de creación y manipulación de sonidos -como el sampler y distintos tipos de síntesis-, las nuevas herramientas informáticas han permitido al músico trabajar en un entorno donde la información es la verdadera protagonista.
La capacidad de trabajar de un modo multidisciplinar y multidireccional rápida y fácilmente, y de transformar de forma drástica y comunicar ésta información, han traído como consecuencia nuevas tendencias post digitales como el Glitch, o la música microscópica (síntesis granular).

 

El Glitch (estética basada en el error y detrito digital) ha reunido en Madrid su interés a un número de creadores que investigan en torno a este nuevo movimiento, como Coeval, Paul Webb, o Cnoi. Se trata de un grupo de artistas cuyo acercamiento musical no es académico, sino más bien autodidacta. La utilización de una serie de programas de software que permiten la creación digital de un modo instintivo -como Max, AudioSculpt o SMS- ha permitido la aparición de una nueva corriente dentro de la denominada música contemporánea lejos de conceptos académicos como el control absoluto del medio creativo. Por el contrario, la actitud del movimiento Glitch se basa en el error como consecuencia de la falta de dominio absoluta del hombre sobre la tecnología, y la exploración de sus límites.

 

Este acercamiento musical en torno al error fue iniciado originalmente en los años 50’s por compositores como John Cage, Oskar Fischinger, y posteriormente retomado por artistas como Pansonic, Oval, Noto, Taylor Deupree, o Kim Cascone. Este último es uno de los principales exploradores de esta estética sonora, habiendo realizado numerosos trabajos, así como ofrecido conferencias y escrito artículos centrados en el Glitch. Tal como Cascone comenta: “El medio ya no es el mensaje en la música Glitch: la herramienta se ha convertido en el mensaje. La técnica de exponer mínimas pociones de errores digitales y artefactos para sus propios valores sonoros ha ayudado a atravesar las barreras de los conceptos de la música, pero a su vez nos ha forzado a examinar nuestras pre-concepciones sobre los errores y la basura sonora con más cuidado.”

 

Parte de la actitud de las composiciones Glitch se basan en el principio deconstructivo de reducir a lo más mínimo la cantidad de información, en un proceso más sustractivo que aditivo. Esto es posible gracias a las actuales herramientas digitales donde toda la información (los sonidos) son reducidas a números, por lo que la más mínima alteración de dicha información puede provocar los más drásticos e insospechados cambios en el resultado. Así mismo, las cantidad de parámetros con los que el artista juega en esta disciplina es tan numerosa que éste es prácticamente forzado a tomar decisiones o bien instintivas o bien aleatorias.
Con éste espíritu en el que el proceso es tan importante como lo es el resultado, el dúo Coeval ha creado un proyecto interactivo Internet que, bajo el nombre de The Infinity Project, busca la continua transformación de Residuos Sonoros Digitales mediante la interacción de múltiples usuarios. Cada usuario puede procesar continuamente dicho material, el producto de cada proceso es publicado nuevamente manteniendo así un bucle de creatividad infinita.

 

El interés de Coeval por la arquitectura y artes digitales diversas les ha llevado también al desarrollo de proyectos paralelos, como la planificación de futuras instalaciones multidisciplinares de arte contemporáneo o la creación y diseño de aplicaciones informáticas en entorno de programación Max/Msp con el fin de generar programas de libre utilización dedicado al proceso digital del sonido. Otro de los artistas implicados en éste movimiento Glitch es el técnico informático británico Paul Webb. Webb, residente en Madrid, ha trabajado en el campo del sonido digital y arte interactivo por ordenador desde 1991, y -a través de su compañía Robot Software- está centrado el uso de técnicas de programación y algoritmos, estéticas informáticas digitales y estrategias interactivas para arte generativo.

Paul ha mostrado trabajos en reconocidas conferencias internacionales como el 3Sonic Art Network Conferences, en el Reino Unido, además ha participado en varias muestras colectivas de arte digital/electrónico, así como realizado conciertos musicales individuales en eventos diversos y universidades.